miércoles, 4 de septiembre de 2013

Tus dientes libres de las manchas que provoca el vino


Este alcohol es uno de los que tiene más capacidad de adherirse al esmalte dental.


Fiestas Patrias es la oportunidad de comer empanadas, carne y beber vino y qué mejor hacerlo durante cinco días seguidos. Expertos advierten que en estas fechas es primordial efectuar una  buena higiene bucal después de ingerir estos alimentos, pues corremos el riesgo de que nuestros dientes blancos pasen a tener un color amarillento y en algunos casos hasta grises.

Para mantener una linda sonrisa con dientes sanos y blancos  se necesita  algo más que el cepillado regular, usar hilo dental y las visitas al dentista. También hay que  vigilar lo que se come y bebe.

Varios alimentos y bebidas son capaces de manchar los dientes. “Aquellos que tienen un color intenso se caracterizan por tener una sustancia llamada cromógeno, productora de pigmentos que tiene la capacidad de adherirse al esmalte dental y manchar los dientes”, indica la doctora María Cristina Ceroni de  Vitta Oral.

Dentro de los alimentos que hay que evitar comer en exceso pues manchas los dientes están:

El vino tinto  es uno  de los grandes manchadores de dientes, pues tiene un triple atacante para el esmalte: ácido, cromógenos y  taninos.

El ácido tánico puede corroer el esmalte del diente, permitiendo que el color se filtre en los dientes. Estas sustancias trabajando juntas pueden convertir tus dientes blancos en un tono rojo o púrpura oscuro en poco tiempo –sólo bebiendo vino tinto con la cena puede ser suficiente para producir manchas oscuras en los dientes.

Para reducir el efecto dañino del vino, puedes enjuagar la boca con agua después de beberlo o cepillarte los dientes con pasta blanqueadora.

Café: es una de las bebidas que más mancha los dientes. El café oscuro solo es muy perjudicial para los dientes. Es por eso recomendable tomarlo con un poco de leche y luego lavar tus dientes para proteger el esmalte natural de la dentadura. El té también afecta bastante  a  los dientes, así que tómalo moderadamente.

Otros: el cigarro, las salsas oscuras -como la soya y el aceite balsámico- también pueden manchar los dientes.

Solución inmediata a las manchas de los dientes
Las manchas producidas por estas causas son las más fáciles de solucionar y para ellas el tratamiento exitoso es el blanqueamiento dental.

El blanqueamiento no solo es para las manchas si no también se realiza como un tratamiento estético que ayuda a blanquear los dientes más amarillos o grises. El más usado en las clínicas es el blanqueamiento a láser, “el tratamiento consiste en utilizar     peróxido de hidrógeno  con una  intensidad de  luz laser  para acelerar el proceso de decoloración consiguiendo  del manchando  y finalmente  blanqueando de nuevo los cristales de esmalte blanco en aproximadamente en una hora.”,  explica la dentista María Cristina Ceroni de Vitta Oral.

Antes de iniciarse el tratamiento, indica la doctora,  se debe hacer un control minucioso de la condición del paciente,   realizar una limpieza de  dientes, rellenar   cavidades existentes, así como controlar  las encías del paciente para detectar signos de gingivitis.

Se puede lograr en el proceso de blanqueamiento de dientes  hasta  cuatro y seis tonos, estos cambios van a depender de la edad del paciente. Tiene una durabilidad aproximada de 1 año y medio y dependerá de los  cuidados que  se tengan.

Si el paciente decide hacerse el tratamiento en casa ,se debe confeccionar unas   cubetas a la medida de sus dientes. El paciente debe  usarlas  con un gel con peróxido de carbamida alrededor de 2 horas durante el día o durante la noche.

Esto demora aproximadamente 15 días en obtener resultados.

Esos tratamientos incluyen geles con flúor para reducir la sensibilidad dental, que a veces es un efecto secundario del procedimiento de blanqueamiento.

Recomendaciones que dan los odontólogos  para mantener el blanco en los dientes:

- La buena higiene oral ayuda a evitar que los dientes se manchen por acción de alimentos o líquidos. Eso significa lavarse los dientes por lo menos dos veces al día, especialmente después de las comidas.

- Enjuagar la boca. Después de cada alimento, se debe enjuagar la boca. Si no puede ir al sanitario, se recomienda tomar un sorbo de agua y tragarlo mientras todavía se encuentra en la mesa.

- No fregar con fuerza los dientes al cepillarse. Si se cepilla con mucha fuerza  puede perder esmalte en los cuellos de los dientes , lo que aumenta la sensibilidad de los dientes a los cambios de temperatura
- Usar hilo dental. Las manchas de los dientes se ven peor si existe placa dental (una capa delgada y casi invisible de bacterias y residuos de comida). Por ello, se recomienda el uso diario de hilo dental.
- Dejar de fumar. El fumar es uno de los factores que más causa manchas en los dientes. De allí la conveniencia de eliminar este hábito si se quiere tener dientes sin manchas.
- Usar pajita. Para minimizar el contacto con los dientes, se puede utilizar una pajita para beber líquidos que tienden a manchar los dientes como las gaseosas de cola, té y jugos ácidos.
- Usar con cuidado los dentífricos quita-manchas. Estos dentífricos son muy abrasivos, por lo que el uso de este producto debe restringirse a dos o tres veces por semana.
- Visitar al dentista regularmente para detectar cualquier alteracion en los dientes. Se recomienda ir al especialista con cierta frecuencia para mantención de su salud bucal.

jueves, 1 de agosto de 2013

Cómo enfrentar el Virus Sincicial en los Niños


Autoridades y especialistas han pronosticado un importante aumento de las enfermedades respiratorias producto del virus sincicial para esta semana y la próxima. Los más afectados son los menores de dos años. Conocer los síntomas y saber qué hacer es la clave para evitar complicaciones.

El virus respiratorio sincicial (VRS) es una causa frecuente de infección del sistema respiratorio en humanos. Típicamente se presenta en brotes que ocurren durante varias semanas en el otoño y el invierno.

Si bien los niños menores de dos años presentan síntomas más severos, la enfermedad también afecta a individuos de todas las edades. 

"En climas templados, el VRS se presenta como una enfermedad estacional, que aparece en brotes epidémicos cada invierno y que pueden durar hasta cinco meses. Prácticamente no circula en otras épocas del año", explica la doctora Verónica Morales, docente de la Escuela de Medicina de la U. Andrés Bello. 

No hay una vacuna
Uno de las mayores dificultades para hacer frente a esta situación es que los antibióticos usados para tratar infecciones por bacterias, no son activos contra el VRS. 

"Actualmente, no existe una vacuna disponible contra el VRS. Desde hace algunos años se cuenta con un medicamento inyectable que contiene anticuerpos específicos contra el VRS; su uso está limitado sólo a pacientes de alto riesgo, especialmente lactantes menores de un año, prematuros y con enfermedad crónica pulmonar o cardíaca, debido a su alto costo y la corta duración de su acción protectora (4 semanas)", agrega la especialista.

Consecuencias
"Cuando existe un brote epidémico de VRS en una comunidad, se observa un aumento en los casos de síndrome bronquial obstructivo (SBO) y neumonía en niños, aumentando así el número de hospitalizaciones de lactantes con infección respiratoria baja", comenta la doctora.

"La severidad de los síntomas tiende a ser mayor a edades menores, y la mortalidad aumenta en pacientes de riesgo, especialmente en los lactantes con cardiopatías congénitas, displasia broncopulmonar por prematuridad, enfermedad neuromuscular o deficiencias del sistema inmunológico (cáncer, transplante, SIDA)", subraya la profesional.

Vías de contagio
La puerta de entrada del virus a un individuo puede ser la nariz, la boca o los ojos. El virus se contagia a través de secreciones respiratorias que son expelidas en gotas de diversos tamaños al hablar, llorar, estornudar o toser. 

Las manos u objetos que han estado en contacto con secreciones respiratorias de un paciente infectado también sirven de vehículo de transmisión. El virus sobrevive en el ambiente y en objetos por horas. 


Síntomas de Alerta
Los padres deben estar atentos a estos síntomas: 

1) Dificultad para respirar y/o alimentarse.

2) Tos agobiante con cianosis (coloración azul) en la cara, principalmente alrededor de la boca.

3) Fiebre persistente después de una semana.

4) Hundimiento de las costillas.

5) Rechazo de la alimentación.

6) Silbidos en el pecho al respirar.

Prevención y Recomendaciones

"Se han realizado muchos esfuerzos para intentar prevenir la infección por VRS, sin embargo, aún no contamos con herramientas óptimas. La lactancia materna ofrecería cierta protección, y hay estudios que sugieren que los niños alimentados al pecho tienen menor riesgo de adquirir una infección por VRS que requiera hospitalización", destaca la pediatra.

Para prevenir la infección en el hogar, se deben lavar muy bien las manos antes de atender a los lactantes y evitar la exposición de éstos a personas con infecciones respiratorias agudas. Esta misma medida es válida cuando existe un adulto mayor en el núcleo familiar.

Respecto a las recomendaciones, la docente de pediatría consigna: "No sacar a los lactantes pequeños a espacios cerrados con aglomeración de personas, como cines y multitiendas; evitar la contaminación intradomiciliaria, es decir, no fumar dentro de la casa, usar calefacción a gas o eléctrica; ventilar adecuadamente y todos los días el hogar del niño; hacer un lavado de manos riguroso por parte de la persona que cuida al bebé, sobre todo si hay personas adultas u otros niños enfermos en casa; y acudir a médico en caso de presentar síntomas de alerta descritos anteriormente".

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